Consentimiento Previo Informado

Consentimiento Previo Informado; arte urbano en la Ciudad de México (colonia Roma)

Consentimiento Previo Informado

Entre los derechos otorgados a las comunidades indígenas por las legislaciones nacionales e internacionales destaca el derecho al Consentimiento Previo Informado respecto a proyectos extractivos, de recursos biológicos o minerales, que pretendan realizarse en su territorio.

Las comunidades tienen derecho, previo al inicio de todo proyecto planeado en sus tierras, a ser informadas sobre ellos y decidir libremente si otorgan o no su consentimiento. Algunas buenas prácticas para garantizarlo, con unos cuantos ejemplos, son:

  1. En la etapa previa a obtener el consentimiento, realizar una investigación exhaustiva que identifique a las comunidades afectadas directa e indirectamente por el proyecto, así como a sus representantes. No todas las comunidades afectadas están en el territorio exacto de un proyecto: una represa, por ejemplo, puede afectar a decenas de comunidades a lo largo del curso de un río. Se ha puesto en práctica en Nueva Guinea, Ghana y Canadá.
  2. Facilitar el proceso de negociación comunitario y establecer reglas claras sobre el procedimiento mediante el que se llevará a cabo. Las comunidades rurales no siempre están listas para enfrentar en condiciones de equidad una negociación con grandes corporativos públicos o privados, así que se recomienda destinar recursos para que algún tercero los asesore y los acompañe durante el proceso de negociación. Un ejemplo fue el acuerdo previo a una mina de diamantes en Australia.
  3. Garantizar la participación comunitaria y mantenerla informada durante los procesos de negociación del Consentimiento Previo Informado. Mientras más participe la comunidad en un proceso de negociación, menos serán los riesgos que el proyecto productivo tenga al comenzar a ser ejecutado.
  4. Garantizar que el intercambio de beneficios no se limite a lo monetario: si solo se otorga dinero a las comunidades, se les mantiene dentro del ciclo de la pobreza. Se recomienda ofrecerles también empleo, capacitación, compartir conocimientos, mejorar su infraestructura y convertirlos en proveedores del proyecto productivo hasta donde sea posible.
  5. Garantizar mecanismos de gobernanza. Una vez que se logre el Consentimiento Previo Informado y se llegué a un acuerdo con la comunidad, hará falta que ésta pueda seguir monitoreando al proyecto y revisar el acuerdo al que se haya llegado.
  6. Plan para el fin del proyecto. Si el proyecto tiene una fecha de término, ¿qué pasará con la comunidad y sus tierras cuando se acabe? En Nueva Guinea hay ejemplos de esta clase de previsiones.

La fuente de esta lista fue un estudio centrado en el Consentimiento Previo Informado dentro del sector minero, pero los aprendizajes son aplicables también a acuerdos comunitarios relacionados con el aprovechamiento de recursos biológicos. Las comunidades indígenas, en tanto dueñas de las tierras donde se conserva la mayoría de la biodiversidad del planeta, son el principal aliado potencial en la lucha por detener su destrucción.

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